Dios salve las apps de domicilios!!
- JuanDa
- 19 jul 2020
- 3 Min. de lectura

Que tiempos catastróficos para la restauración y la hotelería.
Era impensable hace 5 meses vernos cerrando nuestras puertas, cuando el 2020 sería un año de crecimiento turístico sin precedentes en Colombia, más bien veíamos la oportunidad de encontrar una fuente de empleo y generación sostenible...
A quién se le hubiera ocurrido, en vez, aprovisionar la operación para sostener por lo menos 3 meses de egresos?
Pero todos los desafíos traen grandes oportunidades. Reinventarse aprovechando el masivo crecimiento de pedidos a domicilio, dándole la oportunidad a nuestros clientes de disfrutar su comida en la seguridad de su bunker, y sin los riesgos de tener contacto con los demás y peligrosos seres humanos...
Y entonces apareció la luz al final del túnel. Las plataformas virtuales de pedidos a domicilio! Con la promesa de querer ayudar este golpeadísimo sector, de alto componente informal y de por sí hundido en un mar de competencia y poco margen de utilidad, le brinda además alta exposición en el misterioso internet.
Para ser justos, las mencionadas empresas cumplieron con su parte del trato. Generaron ingresos a tal punto que muchos restaurantes ya no pueden sobrevivir sin recurrir a ellas. Generaron exposición para proyectar muchos establecimientos a potenciales clientes que no los conocían.
Ahora, cuál es el costo?

Una oferta que no podemos rechazar?
La Situación con Mr covid-19, ha tocado fondo. Si bien, en el mejor de los casos, (es decir complementando las ventas usando estas herramientas virtuales) antes podíamos alcanzar una composición de ventas de hasta 70/30, estas han pasado a ser en algunos restaurantes el 100% del ingreso, virtualmente convirtiéndonos en PROVEEDORES de las empresas de delivery, forzandonos a renunciar así a la punta de la lanza en cuanto a fidelización de clientela. El staff de ventas. Las trincheras. Los generadores de ingreso. La atención al cliente!! Que ha quedado en manos de (que no se malentienda. Sin menospreciar ni mucho menos) "Rappitenderos"?! Por favor y bajo ningún concepto comencemos a pensar en resolución de problemas y conflictos con el cliente. Absoluta deshumanización entre los profesionales del negocio y sus clientes.
Habiendo perdido el control de lo mencionado, para más flagelo, los gastos en que se incurre por los servicios de domicilio (podríamos llamarlos "vacunas"?) pueden llegar hasta el 40% del importe total cobrado al cliente final!!
A toda razón, muchos restauradores finalmente optan por cerrar los locales a seguir "camellandole" a las aplicaciones.
El volumen de nuestra venta se traduce en la exposición recibida en las plataformas vs otros establecimientos, así lógicamente haciendo poco factible el tráfico nuevo de clientes potenciales, sumando el monopolio de la información y hábitos de consumo de los clientes a sus comisiones ABUSIVAS.
Aún así no es de preocuparse, pues el trato con los restauradores es "muy justo" si consideramos como se desenvuelve la relación laboral entre las plataformas y sus, no importa como ellos les quieran llamar o a que limbo legal se quieran acoger, Subordinados. Es aquí donde se encuentra la cereza del pastel de este mesiánico negocio que, no contento con abusar de sus proveedores, han conseguido en poblaciones vulnerables, como la diáspora venezolana o los millones de nuevos desempleados, caldo de cultivo para que su "área de relaciones laborales" ayude también a estos “... emprendedores independientes que han encontrado en nuestra plataforma la posibilidad de tener oportunidades económicas e ingresos extras (...). Pueden conectarse a la aplicación y escoger los pedidos de acuerdo con sus necesidades y flexibilidad de tiempo”. de acuerdo a un alto funcionario. Punto de vista quizás no muy compartido por este conjunto de "emprendedores independientes" que ven sus oportunidades disminuidas, sus tarifas miserables e inclusive son bloqueados de la app si no cumplen con la "tasa de aceptación". Método conocido como Mobbing. No se preocupen. Igualmente, estas plataformas dedican grandes esfuerzos a poner en marcha nuevas tecnologías para prescindir de los servicios del siempre molesto factor humano.
Es de imaginar que pronto esta simbiosis entre apps y restaurantes llegue a punto de ebullición y colapse, bien sea porque a los restauradores se nos ocurra una forma mas humana, justa y barata de llegar a nuestros clientes o simplemente porque las empresas de domicilios imploten, por ser un negocio oportunista que descuida las buenas prácticas sociales.
Aún así, se les agradece el papel desempeñado hasta ahora. No se debe subestimar el rol o la importancia de los carroñeros en un ecosistema.




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